La Cámara de Industriales Panaderos de Buenos Aires advierte sobre una crisis extrema en el sector, con más de 1.100 panaderías cerradas desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Solo en la última semana, doce comercios bajaron sus persianas, reflejando el impacto de la caída del consumo y el aumento de costos en insumos esenciales como harina y margarina.
Los empresarios del rubro alertan que la situación podría agravarse aún más, ya que los proveedores han anunciado incrementos de hasta un 10% en los insumos de panadería y confitería. La combinación de tarifas elevadas, caída en las ventas y costos crecientes ha generado un panorama desalentador para los pequeños y medianos productores.
Desde el sector panadero, se reclama una intervención urgente para evitar que la crisis continúe profundizándose y afecte aún más el empleo y la producción local.
