Cuando el turismo se apaga: cinco hoteles cerrados y una provincia que pierde más que camas

Cuando el turismo se apaga: cinco hoteles cerrados y una provincia que pierde más que camas

 

Cinco hoteles cerraron sus puertas en Entre Ríos en los últimos meses. Casi 50 trabajadores quedaron sin empleo. Y lo que se esfuma no son solo habitaciones disponibles: se va parte de la historia, del esfuerzo, de la identidad turística de una provincia que supo recibir con calidez y ahora apenas puede sostenerse.
La crisis económica golpea en todos los frentes, pero en el turismo se siente con particular crudeza. Porque no se trata solo de números: se trata de proyectos familiares, de emprendimientos que resistieron temporadas malas, inundaciones, cambios de gobierno y hasta pandemias. Pero esta vez, la tormenta es más profunda. Y parece no tener temporada baja.
Los hoteles que cierran no son solo edificios: son espacios que alojaron sueños, encuentros, congresos, vacaciones, historias. Algunos con décadas de trayectoria, otros con apuestas modernas. Todos con trabajadores que hoy enfrentan el frío de la desocupación y la incertidumbre.
Mientras tanto, el discurso oficial sigue hablando de “reactivación”, “potencial turístico” y “ventajas comparativas”. Pero en la práctica, los pasillos se vacían, las reservas se cancelan y las persianas bajan. ¿De qué sirve tener termas, ríos y paisajes si no hay políticas que sostengan al sector que los convierte en destino?
El turismo no es un lujo: es una industria que genera empleo, movimiento económico y sentido de pertenencia. Cada hotel que cierra es una señal de alarma. Y cada despido, una herida que no se tapa con slogans.
Entre Ríos necesita más que promoción: necesita decisión, inversión y empatía. Porque cuando el turismo se apaga, no solo se pierden camas. Se pierde comunidad.

 

Te puede interesar

“Aguinaldo para estatales entrerrianos: se mantiene el cronograma habitual”

Editor

LLAMADO CONCURSO 044 / 2026

Editor

Fallecio Miguel Angel Alegrini

Editor