Cambios principales en el esquema de subsidios
Fin de la segmentación por niveles (N1, N2, N3): El sistema actual se elimina y se reemplaza por un esquema único llamado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Focalización en hogares vulnerables: Los subsidios estarán dirigidos exclusivamente a familias de bajos ingresos, beneficiarios de programas sociales y sectores que no pueden afrontar el costo pleno.
Cobertura reducida: Se disminuye el volumen de energía subsidiada, lo que implica que incluso los hogares beneficiados tendrán un límite de consumo con tarifa reducida.
Uso de geolocalización y registros sociales: El acceso se determinará por datos socioeconómicos, consumo y registros oficiales, evitando que hogares de ingresos medios-altos reciban descuentos.
Quiénes sí accederán
Hogares con ingresos bajos, registrados en programas sociales como la AUH, Potenciar Trabajo u otros planes de asistencia.
Familias que acrediten vulnerabilidad energética, por ejemplo, quienes dependen de garrafas o gas propano por redes.
Sectores con consumos básicos y limitados, ya que el subsidio cubrirá solo una parte del consumo mensual.
Quiénes quedarán afuera
Hogares de ingresos medios y altos, que hasta ahora podían acceder a subsidios parciales.
Usuarios que superen los límites de consumo establecidos en el nuevo esquema.
Comercios, oficinas y usuarios no residenciales, que deberán pagar tarifa plena.
Impacto en las boletas
El Gobierno proyecta que el 80% de los hogares de menores ingresos pagará menos de $34.000 por gas en el mes más frío.
El 87% de los hogares vulnerables abonará menos de $38.000 por electricidad en el pico estacional.
Para el resto, las facturas reflejarán el costo pleno de la energía, sin subsidios.
En síntesis: a partir de 2026, los subsidios se concentran en los sectores más pobres y vulnerables, mientras que la clase media y alta deberá afrontar el costo real de la energía.
