En este mediodía, a las 12 horas, San Gustavo vivirá un momento cargado de emoción y justicia social. Dos familias que hasta hoy vivían en condiciones precarias, en casitas de toldo que apenas resistían las tormentas, recibirán las llaves de sus nuevas viviendas construidas con fondos y recursos propios del municipio.
El intendente César Simino, fiel a su compromiso con los sectores más vulnerables, encabezará la entrega. No es solo una obra más: es el resultado de una gestión que pone el corazón en cada ladrillo, que no espera grandes anuncios ni depende de programas externos para transformar la vida de sus vecinos.
Simino, que tantas veces veló personalmente por estas familias durante las tormentas, hoy les entrega algo más que una vivienda: les devuelve la tranquilidad, la seguridad y el derecho a vivir con dignidad.
En tiempos donde la política muchas veces se aleja de la gente, este gesto sencillo pero profundo recuerda que gobernar también es abrazar, escuchar y construir futuro desde lo más básico: un hogar.
