Abril trae consigo un nuevo ajuste en los haberes previsionales: las jubilaciones y pensiones que paga la ANSES tendrán un aumento del 2,9% , en línea con la inflación de febrero informada por el Indec. Sin embargo, el congelamiento del bono de hasta $70.000 impactará en una suba menor para quienes perciben el haber mínimo, lo que genera un sabor agridulce en miles de hogares.
En términos concretos, el haber mínimo pasará de $369.600,88 a $380.319,31, mientras que el haber máximo se elevará de $2.487.063,95 a $2.559.188,40. No obstante, quienes cobran la jubilación mínima recibirán una recomposición efectiva más baja, estimada en torno al 2,45%, debido a que el refuerzo adicional no se actualiza. Con el bono incluido, los beneficiarios del haber mínimo percibirán $450.319,31 en bruto, lo que representa un incremento cercano a $10.397 respecto al mes anterior. En términos netos, el ingreso rondará los $438.909,73.
En medio de este panorama, llega a la redacción de Digital Top otra noticia de alto impacto institucional la Corte Suprema de Justicia propuso una reforma en el sistema de selección de jueces federales y nacionales. La iniciativa, firmada por Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, plantea exámenes más objetivos, entrevistas con menor peso y concursos anticipados, con el objetivo de reducir la influencia política en los concursos. Sin embargo, la ausencia de la firma del presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, refleja diferencias internas que también marcan la agenda judicial.
Así, mientras los jubilados esperan que cada ajuste les permita sostener su vida con dignidad, la justicia debate cómo recuperar credibilidad y transparencia. Dos escenarios distintos, pero unidos por un mismo hilo: la necesidad de confianza, tanto en el bolsillo como en las instituciones.
El desafío es doble: garantizar que los adultos mayores puedan vivir con tranquilidad y que la justicia se fortalezca como pilar de la democracia. Porque sin seguridad económica ni institucional, la sociedad entera se resiente.
