Los precios de los combustibles en Argentina registraron aumentos en dólares superiores al promedio de América Latina entre febrero y septiembre de 2026, en un contexto marcado por la fuerte suba internacional del petróleo impulsada por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Según un informe de la consultora Economía & Energía, las naftas aumentaron un 16% en dólares en el mercado argentino, mientras que el gasoil registró una suba del 20%. En el mismo período, el promedio de los países latinoamericanos relevados mostró incrementos del 9% para las naftas y del 15% para el gasoil.
A pesar de estos aumentos, Argentina aplicó mecanismos para amortiguar el impacto de la escalada internacional del crudo. Entre las medidas adoptadas se destacaron la política de estabilización de precios implementada por YPF y la decisión del Gobierno nacional de postergar las actualizaciones de los impuestos a los combustibles.
YPF aplicó menores aumentos que sus competidoras
Dentro del mercado local también se observaron diferencias entre las principales petroleras.
Entre febrero y septiembre, las naftas de YPF aumentaron un 6,6% en términos reales, es decir, descontando la inflación. En comparación, Shell aplicó incrementos del 7,2%, Puma del 6,9% y Axion del 11,1%.
En el segmento del gasoil, la diferencia fue aún más marcada. YPF registró una suba real del 8,9%, mientras que Shell aumentó un 10,6%, Axion un 12% y Puma un 13,8%.
De acuerdo con el estudio, en septiembre el precio promedio de la nafta súper alcanzó los $2.152 por litro, equivalente a aproximadamente US$1,42, mientras que el gasoil común llegó a $2.378 por litro, cerca de US$1,57.
La petrolera estatal amplió su liderazgo
La estrategia comercial de YPF le permitió fortalecer su posición en el mercado argentino.
Durante los primeros nueve meses de 2026, la compañía concentró el 56% de las ventas de naftas, lo que representó un crecimiento de 0,6 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
Detrás se ubicaron Shell con el 22% del mercado, Axion con el 13% y Puma con el 5%.
En el segmento del gasoil, YPF logró una participación aún mayor: alcanzó el 57% de las ventas nacionales, ganando 2,4 puntos porcentuales respecto de 2025. Shell y Axion concentraron el 15% cada una, mientras que Puma alcanzó el 7%.
El petróleo, el dólar y los impuestos explican las subas
El informe atribuye buena parte de la presión sobre los precios al fuerte incremento del barril Brent, que entre febrero y septiembre acumuló una suba del 61%.
A esto se sumaron mayores márgenes de refinación y una fuerte demanda internacional de gasoil, especialmente por el aumento de exportaciones hacia Europa y la disminución de inventarios globales.
En el caso argentino, el impacto fue parcialmente contenido mediante el esquema de amortiguación aplicado por YPF y por el diferimiento de las actualizaciones tributarias. Según el informe, la postergación de los impuestos sobre los combustibles implicó una recaudación no percibida de aproximadamente 1.229 millones de dólares entre enero y agosto.
Asimismo, la evolución del tipo de cambio también influyó en los precios medidos en dólares. Entre abril y comienzos de noviembre, la cotización pasó de $1.382 a $1.539 por dólar, un incremento del 11,4%.
Cómo actuaron otros países de la región
El estudio comparó la evolución de los combustibles en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, México y Colombia.
Brasil registró aumentos notablemente menores, con una suba del 3% en las naftas y del 14% en el gasoil medidos en dólares. Para contener el impacto internacional, el gobierno brasileño implementó subsidios, reducciones impositivas y mecanismos financiados con recursos provenientes de las exportaciones petroleras.
México optó por acuerdos voluntarios con empresas del sector acompañados por incentivos fiscales y medidas comerciales impulsadas por Pemex.
Chile utilizó el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), que ajusta la carga impositiva para reducir el impacto de las fluctuaciones internacionales.
Por su parte, Colombia decidió mantener sin cambios los precios de referencia durante septiembre para aliviar los costos de transporte y el gasto de los hogares.
El informe también destacó que el traslado del aumento internacional del petróleo fue mucho más fuerte en Estados Unidos, donde las naftas subieron un 51% y el gasoil un 69% durante el mismo período.
De esta manera, aunque Argentina aplicó herramientas para moderar los incrementos, la evolución de los combustibles terminó ubicándose por encima del promedio regional, en un escenario global condicionado por el encarecimiento del petróleo, la volatilidad cambiaria y las tensiones internacionales.
