Una comunidad que invierte esfuerzo, recibe decepción
La Fiesta de Gustos y Sabores se presentó como una oportunidad de crecimiento para los emprendedores locales. Se solicitó uno para comidas y otro para bebidas— pero a los que vinieron de afuera se les permitio todo en uno solo pero a nostros nos representó una inversión de alrededor de 90 mil pesos por carrito. La promesa de la Secretaría de Turismo, encabezada por Maria Luz de Bernardo, fue clara: quienes participaran activamente en ese evento quedarían exentos del canon en el cumpleaños de La Paz, el próximo 13 de julio.
Sin embargo, esa promesa se quebró. A días del evento, se anunció que solo los feriantes de otras localidades serían eximidos del pago, excluyendo a quienes ya habían apostado por la ciudad. Este cambio arbitrario no solo contradice los compromisos asumidos, sino que genera una clara desigualdad: quienes ya invirtieron tiempo y dinero ahora enfrentan más costos, mientras los que vienen de afuera llegan con condiciones privilegiadas.
¿Y el comercio local? A quién realmente representa el municipio
Un emprendedor propuso, al menos, que los feriantes foráneos compren su mercadería en comercios de La Paz.Sea el pan , las bebidas , las verduras esta alternativa habría beneficiado a toda la economía local. Pero la respuesta de la Secretaría fue lapidaria: «No me importa dónde compren.» Un gesto que evidencia la desconexión entre los funcionarios y las necesidades reales del pueblo.
El reclamo no es contra quienes vienen de afuera —ellos enriquecen la diversidad— sino contra la incoherencia y falta de respeto hacia quienes sostienen la ciudad durante todo el año.
Bromatología: habilitaciones ignoradas
La situación se agrava con la respuesta de Sandra Di Bernardo, directora de Bromatología. Cuando emprendedores plantearon no contar con carnet de manipulación de alimentos, lejos de exigirlo, la funcionaria respondió que «vayan igual, van a estar habilitados igual».
Esto es no solo una falta ética, sino una violación al deber de garantizar la seguridad alimentaria en eventos masivos. ¿Cómo se protege al consumidor? ¿Qué señal se envía a quienes sí cumplen con los requisitos legales y sanitarios? Una vez más, la balanza se inclina en favor de quienes incumplen, relegando a los que eligen hacer las cosas bien.
Conclusión: funcionarios que parecen ir en contra de quienes quieren trabajar
Con estas decisiones, el municipio proyecta un mensaje contradictorio: castiga el esfuerzo y premia la falta de compromiso. Las voces de los emprendedores no pueden seguir siendo ignoradas. Cumplir con la ley, invertir en eventos, y participar con responsabilidad debería ser motivo de reconocimiento, no de obstáculo.
La comunidad necesita funcionarias que escuchen, gestionen con equidad, y defiendan los intereses locales, no que los contradigan con desdén y favoritismo.
Aca dejamos puebas de las charlas en el chat de wassap de las funcionaria de turismo
ACa dejamos chat de la funcionaria de Bromatología



