El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) mantiene vigente en septiembre la cobertura del 100% en medicamentos esenciales, un beneficio que alcanza a millones de jubilados y pensionados en todo el país. Sin embargo, acceder a esta prestación no es automático: existen requisitos económicos y patrimoniales que deben cumplirse estrictamente, y un límite de ingresos que se actualiza mes a mes.
En esta oportunidad, el tope de ingresos para conservar el beneficio fue fijado en $629.663,89, equivalente a 1,5 haberes mínimos. Aquellos afiliados que superen ese monto quedan excluidos, salvo en casos especiales: cuando en el hogar exista una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD), el límite se amplía hasta 3 haberes mínimos.
El sistema contempla tres niveles de cobertura:
- Automática, para más de 160 medicamentos esenciales vinculados a enfermedades crónicas y de alto costo, que se entregan sin trámite adicional.
- Descuentos parciales, que van del 40% al 80% en medicamentos comunes.
- Subsidio social, que garantiza la cobertura total de hasta 6 medicamentos para quienes cumplen los requisitos económicos y patrimoniales.
Para acceder al subsidio social, los afiliados deben presentar DNI, credencial de PAMI, receta electrónica emitida por médico tratante y formularios específicos, además de informes médicos que respalden el diagnóstico. El trámite puede realizarse en la Unidad de Gestión Local (UGL) correspondiente, tanto por el afiliado como por un apoderado o familiar.
El beneficio, aunque vital para miles de jubilados que destinan gran parte de sus ingresos a la compra de medicamentos, no está exento de riesgos: si se detecta que el afiliado supera el límite de ingresos o posee bienes incompatibles con el subsidio, se pierde la cobertura. En casos donde el gasto en medicamentos represente más del 15% del ingreso mensual, se puede solicitar una reconsideración mediante informe social y validación médica.
La política de medicamentos gratuitos de PAMI se ha convertido en un eje central de la discusión sobre el acceso a la salud en la Argentina. Para muchos jubilados, representa la diferencia entre poder sostener un tratamiento o quedar expuestos a la imposibilidad de cubrirlo. La actualización periódica del límite de ingresos busca equilibrar la sostenibilidad del sistema con la necesidad de garantizar derechos básicos.
