La tranquilidad de la zona rural de Alcaraz, en el camino vecinal hacia Las Garzas, se vio alterada este sábado por la presencia de disparos que alertaron a un productor de la región. El aviso derivó en un procedimiento policial de magnitud que culminó con la identificación de siete hombres mayores de edad y el secuestro de siete armas de fuego, algunas de ellas de alto poder de alcance.
El operativo se desplegó alrededor de las 11:30 horas, cuando personal de la Comisaría Villa Alcaraz, junto a efectivos de la Brigada Interdepartamental Bovril, montó tareas de vigilancia en el establecimiento rural señalado. Allí lograron interceptar a los individuos, quienes portaban seis armas de fuego en ese momento. De las armas secuestradas, cinco contaban con documentación habilitante, mientras que una carecía de los papeles correspondientes, lo que motivó la intervención judicial.
El arsenal incautado incluyó una carabina Ruger American calibre .308 con mira telescópica, dos carabinas Mossberg Patriot calibre .308, una pistola Bersa TPR calibre 9 mm, una carabina Rossi calibre .30-30, un fusil Sabatti Rover calibre .308 y una escopeta Boito calibre 16. La diversidad y potencia de las armas secuestradas reflejan la gravedad del hecho y la necesidad de un control estricto sobre la tenencia en ámbitos rurales.
El Fiscal en turno dispuso el inicio de actuaciones por tenencia ilegal de arma de fuego, ordenando el secuestro preventivo de los elementos y la continuidad de las investigaciones. El procedimiento se desarrolló sin incidentes, quedando las actuaciones a cargo de la Brigada Interdepartamental Bovril.
Este episodio vuelve a poner en debate la problemática de la portación y uso de armas en zonas rurales, donde la frontera entre la caza deportiva, la defensa de la propiedad y la ilegalidad suele ser difusa. La intervención policial, motivada por el aviso de un vecino, demuestra la importancia de la colaboración ciudadana para prevenir situaciones que podrían derivar en hechos de mayor violencia.
La comunidad de Alcaraz observa con atención el avance de la causa, consciente de que la presencia de armas sin documentación habilitante constituye un riesgo latente para la seguridad pública. El desafío ahora será determinar las responsabilidades individuales y evitar que estos elementos vuelvan a circular sin control en la región.
