La Selección argentina comenzó el Mundial 2026 con una actuación contundente: goleó 3-0 a Argelia y se posicionó desde el inicio como uno de los grandes candidatos al título.
El protagonista absoluto fue Lionel Messi, quien marcó los tres goles y alcanzó al alemán Miroslav Klose como máximo artillero en la historia de los mundiales. Con esta hazaña, el astro rosarino no solo lideró el triunfo, sino que también escribió una nueva página dorada en su carrera.
El equipo mostró solidez, jerarquía y hambre de gloria, características que lo convierten en un rival temible para cualquier selección. El debut dejó en claro que Argentina no solo defiende la camiseta, sino también un legado futbolístico que se renueva con cada generación.
La fiesta en el estadio fue total: los hinchas celebraron un arranque soñado, mientras el mundo del fútbol volvió a rendirse ante la magia de Messi, quien sigue demostrando que su historia aún tiene capítulos por escribir.
