El Gobierno provincial confirmó que este viernes se liquidará un incremento del 3,5% remunerativo para los trabajadores estatales, en el marco de la negociación paritaria que atraviesa un momento de tensión. La decisión se produce luego de que la reunión prevista no pudiera concretarse “debido a la ausencia de UPCN”, según informaron fuentes oficiales.
La administración provincial aseguró que el pago se realizará sin dilaciones, garantizando que los haberes de septiembre reflejen la actualización acordada. Al mismo tiempo, el Ejecutivo remarcó que la mesa paritaria no se encuentra cerrada, y que se mantiene abierta la búsqueda de una mejora salarial “dentro de las posibilidades reales de la Provincia”.
El escenario plantea un doble mensaje político: por un lado, la voluntad de cumplir con el compromiso de actualización inmediata; por otro, la necesidad de sostener el diálogo con los gremios en un contexto de restricciones fiscales. La ausencia de UPCN en la última convocatoria agrega un matiz de incertidumbre, ya que se trata de uno de los sindicatos con mayor representación en el sector público.
La medida de otorgar el 3,5% remunerativo busca descomprimir la tensión y evitar un vacío en la liquidación de haberes, pero no resuelve la cuestión de fondo: la recomposición salarial frente a la inflación y el deterioro del poder adquisitivo. Los gremios han insistido en que el porcentaje resulta insuficiente y que se requieren mecanismos de revisión automática para garantizar previsibilidad.
El Gobierno, por su parte, sostiene que cualquier mejora debe enmarcarse en la responsabilidad financiera y en la capacidad real de la Provincia de afrontar compromisos sin comprometer la estabilidad de las cuentas públicas. Esta postura refleja la tensión permanente entre las demandas sindicales y las limitaciones presupuestarias, un dilema que se repite en cada instancia de negociación.
La paritaria estatal queda así en un punto de equilibrio frágil: con un aumento garantizado en los salarios, pero con la discusión abierta y la expectativa de nuevas reuniones. El desenlace dependerá de la capacidad de las partes para encontrar un acuerdo que combine la necesidad de recomposición con la sustentabilidad fiscal.
En este contexto, la pregunta que se instala es si el 3,5% será apenas un gesto transitorio o el inicio de un camino hacia un consenso más amplio. Lo cierto es que, mientras tanto, los trabajadores esperan que la voluntad de diálogo se traduzca en mejoras concretas que permitan enfrentar la inflación y recuperar el poder adquisitivo perdido.
