La madrugada del sábado dejó una secuencia de hechos delictivos que mantiene en alerta a las autoridades del departamento Diamante. Un joven mayor de edad es investigado como principal sospechoso de un raid delictivo que incluyó el robo de dos camionetas Renault Kangoo en distintas localidades y que culminó con la aparición de uno de los vehículos en Paraná.
El episodio comenzó en Valle María, donde fue sustraído un utilitario perteneciente al municipio. El rodado se encontraba estacionado junto a un taller mecánico, con las llaves colocadas, a la espera de reparaciones. Según la hipótesis policial, el sospechoso habría utilizado esa camioneta para trasladarse hasta Estación Puíggari, localidad cercana, donde abandonó el vehículo y provocó daños en otro rodado.
Minutos después, se apoderó de una segunda Renault Kangoo, propiedad de un vecino, que también estaba estacionada con las llaves en su interior y dinero en efectivo. Con ese utilitario emprendió viaje hacia Paraná, donde finalmente fue localizado horas más tarde estacionado en la vía pública.
Las averiguaciones permitieron identificar a un joven que habría residido en General Racedo, lo que le otorgaría conocimiento de la región y sus caminos. La investigación apunta a que el mismo autor estaría detrás de los distintos hechos ocurridos durante la madrugada.
Con autorización judicial, se realizaron allanamientos en una vivienda de la ciudad de Santa Fe, donde se presume que el sospechoso se habría trasladado posteriormente. Sin embargo, el procedimiento concluyó sin resultados positivos y la orden de captura permanece vigente.
Hasta el momento, las dos camionetas involucradas fueron recuperadas: el vehículo municipal de Valle María y el utilitario robado en Puíggari, hallado en Paraná. La pesquisa continúa bajo jurisdicción de Diamante, con el objetivo de reconstruir el recorrido delictivo y determinar la responsabilidad del sospechoso en cada uno de los hechos.
Este caso expone nuevamente la problemática de los robos de vehículos en localidades pequeñas, donde la confianza vecinal y la costumbre de dejar rodados con las llaves colocadas se convierten en un factor de vulnerabilidad. La investigación en curso será clave para esclarecer la secuencia y evitar que hechos similares se repitan en la región.
