Los incendios volvieron a encenderse en las islas del Delta del Paraná, frente a la ciudad de Rosario, generando una densa cortina de humo que afecta a miles de vecinos en distintos barrios de la capital santafesina. Los focos activos se registraron durante la madrugada del jueves y se intensificaron con el correr de las horas, provocando molestias respiratorias, reducción de visibilidad y preocupación ambiental.
Desde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego se confirmó que se trata de quemas no autorizadas, en una zona de difícil acceso, lo que complica las tareas de control. Brigadistas trabajan con apoyo aéreo para contener los focos, mientras que autoridades provinciales y municipales evalúan medidas preventivas.
Organizaciones ambientalistas volvieron a reclamar por una ley de humedales que regule el uso del suelo en la región y sancione a los responsables de las quemas. En tanto, el Ministerio de Ambiente de la Nación pidió colaboración judicial para identificar a los propietarios de los terrenos afectados.
El fenómeno no es nuevo: desde hace años, los incendios en el Delta se repiten con frecuencia, especialmente en épocas de sequía y baja del río. La falta de controles efectivos y la presión sobre el territorio por actividades agropecuarias y especulación inmobiliaria agravan el problema.
Vecinos de Rosario reportaron olor a quemado, cenizas en balcones y dificultades para respirar. Se recomienda evitar actividades al aire libre, mantener cerradas las ventanas y consultar ante síntomas persistentes.
