El gobernador Rogelio Frigerio encabezó un encuentro con empresarios de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) y el Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER), donde expuso programas y facilidades crediticias para el desarrollo productivo. En el Parque Tecnológico Mirador Tec, en Paraná, presentó nuevas líneas de financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y aseguró: “Nuestra obsesión es generar trabajo en el sector privado”.
Frigerio destacó que Entre Ríos es la provincia con más créditos del CFI y que recurrirá al Fondo de Garantías de Entre Ríos (FOGAER) y al Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI) para apoyar a las empresas locales, con el objetivo de que puedan acceder a financiamiento y ser competitivas frente a otras regiones. “No tenemos nada más importante que hacer que las empresas inviertan y generen empleo en el sector privado. Es la forma de cambiar una historia de la provincia de muchos años”, remarcó.
En medio de este panorama, llega a la redacción de Digital Top otra información clave: el Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de la llamada “Ley Hojarasca”, que busca eliminar más de 70 normas consideradas obsoletas o innecesarias. La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, apunta a depurar el sistema normativo argentino y simplificar el entramado legal, aunque abre un debate sobre qué leyes deben conservarse y cuáles realmente obstaculizan el presente.
El secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, planteó la necesidad de repensar el rol del Estado en el desarrollo productivo y habló de un “nuevo arquetipo” de gestión pública: un Estado inteligente y eficiente que acompañe al sector privado con hechos concretos. Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, subrayó la importancia de impulsar la inversión y fortalecer sistemas de garantías que faciliten el acceso al crédito, valorando el rol del CFI como organismo clave para ampliar estas posibilidades.
El encuentro, que reunió a funcionarios provinciales, representantes del CFI y empresarios entrerrianos, fue leído como una señal positiva: un espacio de diálogo y planificación que busca transformar la estructura productiva de Entre Ríos.
