Sin luz, sin ventas y con pérdida: el duro impacto del temporal en los comercios de Concordia

Sin luz, sin ventas y con pérdida: el duro impacto del temporal en los comercios de Concordia

El histórico corte de energía que dejó el temporal del sábado obligó a numerosos comercios a bajar sus persianas durante gran parte del día. Mientras algunos lograron evitar pérdidas gracias a mantener cerradas sus cámaras frigoríficas, otros sufrieron importantes daños materiales tras el paso del viento. Despertar Entrerriano recorrió distintos rubros para conocer cómo atravesaron una de las jornadas más difíciles que recuerdan.

 

Con locales cerrados, persianas eléctricas bajas, sistemas de cobro fuera de funcionamiento y clientes imposibilitados de pagar con medios electrónicos, muchos comerciantes vieron cómo una jornada habitual de trabajo se transformó en horas de incertidumbre. Mientras algunos lograron preservar su mercadería, otros aún intentan recuperarse de importantes pérdidas ocasionadas por la tormenta.

«Sin luz no podíamos vender»: el corte obligó a bajar las persianas

En una fiambrería de la ciudad, la decisión fue inmediata: mantener el local cerrado hasta que regresara el servicio eléctrico: «Por la mañana tuvimos el local cerrado porque no contábamos con luz y todo nuestro funcionamiento depende de la computadora. Al no tener wifi ni electricidad, no podíamos vender al público», explicaron.

Afortunadamente, en este caso no hubo pérdidas de mercadería. La clave fue no abrir las cámaras ni los freezers durante el apagón: «Todo quedó guardado y cerrado. Por suerte no se tocó nada y no tuvimos pérdidas», señalaron.

Sin embargo, reconocieron que la falta de actividad durante buena parte del sábado impactó directamente en las ventas: «Sí, afectó un poco, pero por suerte a la tarde, cuando volvió la luz, pudimos abrir y trabajar dentro de todo con normalidad», comentaron. El servicio regresó alrededor de las 16 y, desde ese momento, el comercio pudo retomar su funcionamiento habitual.

Una situación similar atravesó una carnicería, donde además de la imposibilidad de cobrar, tampoco podían trabajar normalmente: «No podíamos vender porque no había electricidad. Sin luz no podíamos prender la sierra para cortar la carne», explicaron.

En este caso tampoco hubo pérdidas gracias a una decisión simple pero fundamental: «No abrimos la cámara frigorífica y por eso no se perdió el frío. Gracias a Dios no tuvimos pérdidas de mercadería», aseguraron. No obstante, remarcaron que el mayor inconveniente fue la imposibilidad de cobrar: «La gente que no tenía efectivo no podía pagar porque no funcionaban las transferencias. Hoy cada vez hay menos efectivo y la mayoría se maneja con medios electrónicos», señalaron.

Cuando el problema no fue solo la luz: comercios que todavía intentan recuperarse

Mientras algunos negocios lograron atravesar el apagón sin mayores consecuencias, otros fueron directamente víctimas de la violencia del temporal.

Uno de los casos más complejos fue el de un lubricentro de Villa Zorraquín, donde el viento arrancó por completo el techo del local: «Se desprendió el techo completo del lubricentro y apareció a unos 600 metros de donde vivimos», relataron.

Las pérdidas fueron mucho más allá de la estructura edilicia: «Se mojó casi toda la mercadería: filtros, computadoras, equipos que estaban para la venta. También se rompieron paredes, puertas, ventanas y todos los vidrios. La pérdida fue bastante importante y nos está costando mucho recuperarnos», contaron.

Además, explicaron que el depósito también sufrió daños similares: «Voló el techo del galpón y todavía seguimos limpiando y tratando de acomodarnos. La verdad es que está costando muchísimo», expresaron. Pese al difícil momento, destacaron el acompañamiento de los vecinos: «La solidaridad de la gente de Villa Zorraquín fue enorme. Hay vecinos que nos acercan perfiles, chapas o materiales que les sobraron de alguna obra para ayudarnos a reconstruir», agradecieron.

Otra de las empresas más afectadas fue la fábrica de alfajores La Maga, donde las intensas ráfagas destruyeron gran parte de la cubierta del edificio. Desde la firma explicaron que el viento permitió el ingreso de agua, provocando daños en máquinas, herramientas, computadoras, instalaciones eléctricas y una importante cantidad de materia prima: «Literalmente nos quedamos sin techo», resumieron, reflejando el impacto que sufrió el establecimiento tras el temporal.

Habrá beneficios impositivos para los comercios afectados

Frente al escenario que dejó la tormenta, la Municipalidad de Concordia anunció una serie de medidas para acompañar a los comercios damnificados.

Entre ellas se encuentra la exención del 100% de la Tasa General Inmobiliaria y de la Tasa Comercial correspondiente a los meses de julio y agosto de 2026 para aquellos establecimientos que hayan sufrido daños materiales producto del temporal. Para acceder al beneficio, los comerciantes deberán presentar una declaración jurada acreditando las pérdidas ocasionadas por el fenómeno climático.

Aunque la energía ya fue restablecida en la mayor parte de la ciudad, para muchos comerciantes la recuperación recién comienza. Algunos lograron evitar pérdidas gracias a mantener cerradas sus equipos de frío; otros todavía siguen reconstruyendo techos, reponiendo mercadería y tratando de volver a ponerse de pie después de una jornada que difícilmente olvidarán.

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