El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) dio a conocer el nuevo cuadro tarifario que regirá desde enero de 2026. La decisión, lejos de implicar un incremento inmediato, se apoya en la suspensión transitoria del traslado de costos de distribución. En términos prácticos, los usuarios seguirán abonando los mismos valores que se aplican desde agosto de 2024.
La medida se complementa con un subsidio provincial destinado a usuarios residenciales urbanos y rurales, especialmente aquellos de menores ingresos. El objetivo es claro: aliviar la carga económica de los hogares en un contexto de inflación persistente y caída del poder adquisitivo.
Puntos clave
Congelamiento de tarifas: se mantienen los valores vigentes desde agosto 2024.
Suspensión del VAD: no se trasladan aumentos del Valor Agregado de Distribución.
Subsidio provincial: apoyo directo a usuarios residenciales urbanos y rurales.
Resolución oficial: publicada en el Boletín Oficial, con vigencia desde enero 2026.
Análisis editorial
La decisión del EPRE refleja la tensión entre dos necesidades: garantizar la sustentabilidad del sistema eléctrico y aliviar el bolsillo de los usuarios. En un escenario de crisis económica, congelar tarifas es un gesto político y social que busca sostener la confianza en los servicios públicos.
Sin embargo, la medida es transitoria y abre interrogantes: ¿cómo se financiará a largo plazo el sistema eléctrico si los costos reales siguen aumentando? El subsidio provincial es un alivio inmediato, pero también implica un esfuerzo fiscal que deberá ser evaluado en los próximos meses.
La política energética vuelve a ser un espejo de la realidad económica: entre la necesidad de inversión y la urgencia de contención social. El desafío será encontrar un equilibrio que garantice tanto la sustentabilidad del servicio como la protección de los usuarios más vulnerables.
