La frase del gobernador Rogelio Frigerio, pronunciada durante la presentación de la nueva flota de vehículos de Enersa, suena como una declaración de principios. Pero en Entre Ríos, donde la energía ha sido históricamente cara y la infraestructura desigual, ¿qué significa realmente “servir a los intereses de la provincia”?
Inversión y relato de modernización
La incorporación de casi 60 vehículos nuevos —camiones, utilitarios, incluso lanchas para zonas isleñas— fue presentada como un salto hacia la eficiencia. Frigerio destacó que el parque automotor tenía un promedio de 15 años y 300 mil kilómetros, y que esta renovación era urgente para sostener el servicio.
Pero detrás del acto institucional, hay una narrativa que busca consolidar una imagen de gestión moderna, transparente y cercana al ciudadano. ¿Es solo marketing político o hay sustancia?
Tarifas congeladas y subsidios: ¿alivio o parche?
Desde hace casi un año, el gobierno provincial mantiene congelado el Valor Agregado de Distribución (VAD), el componente que remunera el servicio de las distribuidoras. Además, eliminó impuestos provinciales en la boleta, lo que permitió pasar de ser la provincia más cara a estar cerca del promedio nacional.
Frigerio insiste en que no hay planes de privatización y que Enersa es “eficiente y transparente”. Sin embargo, la eficiencia no se mide solo en cortes o vehículos nuevos, sino en acceso equitativo, tarifas justas y planificación a largo plazo. ¿Dónde está el plan estratégico de obras? ¿Qué pasa con los usuarios rurales, los electrodependientes, los sectores productivos?
⚖️ Justicia energética y reclamo federal
El gobernador también recordó el reclamo judicial ante la Corte Suprema por la discriminación en el precio que CAMMESA paga por la energía generada en Salto Grande. Un reclamo legítimo, pero que lleva décadas sin resolución. ¿Será esta gestión la que logre torcer el brazo del centralismo energético?
¿Empresa estatal o instrumento político?
La defensa de Enersa como empresa estatal suena firme, pero no exenta de contradicciones. ¿Qué pasa con los rumores de privatización? ¿Por qué no se transparentan todos los números, como exige la ciudadanía? ¿Qué rol juega Enersa en la planificación energética de la provincia más allá del mantenimiento?
Conclusión:
Frigerio busca posicionar a Enersa como símbolo de eficiencia estatal. Pero en una provincia donde la energía ha sido históricamente un privilegio desigual, el verdadero desafío no es renovar la flota, sino renovar el contrato social con los usuarios. La energía no es solo un servicio: es un derecho, y también una herramienta de desarrollo. ¿Está Enersa realmente al servicio de la provincia, o al servicio de una narrativa política?
