El hallazgo de tres jóvenes asesinadas en Florencio Varela conmocionó a la comunidad y encendió las alarmas en el ámbito judicial. Las víctimas, todas mujeres de entre 20 y 30 años, fueron encontradas con signos de tortura y un mensaje mafioso que, según fuentes de la investigación, estaría vinculado a una disputa entre bandas narco.
El hecho ocurrió en una vivienda abandonada de la zona sur del conurbano bonaerense. Los cuerpos presentaban lesiones compatibles con violencia extrema y estaban acompañados por una nota escrita a mano que hacía referencia a una “limpieza” dentro del territorio. La fiscalía especializada en violencia de género y crimen organizado trabaja en conjunto con fuerzas federales para esclarecer el móvil y dar con los responsables.
Los investigadores no descartan que las jóvenes hayan sido utilizadas como mensaje dentro de una interna narco, en un contexto de creciente tensión por el control de zonas de distribución. El caso fue caratulado como triple femicidio agravado por ensañamiento y por contexto de crimen organizado, y se encuentra bajo secreto de sumario.
Organizaciones feministas y de derechos humanos convocaron a una movilización en Florencio Varela para exigir justicia y visibilizar el vínculo entre violencia de género y redes criminales. El Ministerio de Seguridad evalúa reforzar la presencia policial en la zona.
Este crimen pone en evidencia la crueldad con la que operan ciertos sectores del narcotráfico y la vulnerabilidad de las mujeres en contextos de violencia estructural. La Justicia deberá determinar si hubo complicidad local y qué vínculos existen entre las víctimas y los autores del hecho.
