Este jueves a las 14 horas, en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, se reanudará la paritaria salarial docente, un ámbito que vuelve a reunir a los gremios y al Gobierno provincial en medio de un clima de tensión marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de acuerdos en instancias anteriores.
La convocatoria oficial incluye a los representantes de Agmer, AMET, UDA y Sadop, quienes esperan que el Ejecutivo presente una propuesta concreta de recomposición salarial. Los sindicatos anticiparon que cualquier oferta será analizada por sus órganos internos antes de definir los pasos a seguir, pero dejaron en claro que la expectativa está puesta en recuperar lo perdido frente a la inflación.
Desde Agmer, el secretario general Abel Antivero expresó un optimismo moderado: “Somos optimistas, aunque hay tres antecedentes que hablan de fracaso paritario”. La secretaria adjunta, Lía Fimpel, reivindicó el ámbito de negociación y sostuvo que el gremio asistirá con la intención de discutir una propuesta concreta, recordando que los reclamos incluyen no solo el salario, sino también condiciones edilicias y laborales.
Por su parte, AMET calculó una pérdida salarial del 17,5% en el período analizado. Su secretario general, Andrés Besel, señaló que las recomposiciones otorgadas durante el año alcanzaron apenas un 6,8%, muy por debajo del incremento de precios. “Nuestra intención es ir a buscar esa cifra”, afirmó, advirtiendo además que si el Ejecutivo vuelve a disponer aumentos por decreto, “el conflicto sigue abierto”.
Los gremios remarcan la necesidad de que el Gobierno cumpla los acuerdos previos y evite definiciones unilaterales. En ese sentido, recordaron el compromiso público del gobernador Rogelio Frigerio de garantizar que los salarios docentes no pierdan frente a la inflación, un objetivo que, según los sindicatos, aún no se ha cumplido.
La audiencia de este jueves se convierte así en un nuevo capítulo de una negociación que lleva meses de desencuentros. El resultado será clave para definir el clima social en el sector educativo y marcará si la mesa de diálogo logra recuperar su rol como espacio de construcción colectiva o si, por el contrario, se profundiza el conflicto.
