El presidente Javier Milei formalizó este jueves el envío al Congreso de la Nación del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, destinado a reforzar los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La iniciativa, presentada como un “hito en el proceso de recuperación” y “un avance legal sin precedentes”, busca redefinir la estrategia oficial en torno a la disputa con el Reino Unido.
El proyecto se apoya en tres pilares centrales: sancionar con mayor severidad a quienes exploten recursos naturales argentinos de manera ilegítima, generar incentivos para que esas prácticas cesen y dotar al Estado de herramientas más sólidas frente a amenazas externas. En este marco, se propone derogar la Ley N.º 26.659 de 2011, que regulaba las sanciones contra empresas vinculadas a la explotación hidrocarburífera no autorizada, ampliando el alcance hacia cualquier recurso natural —renovable o no renovable— y estableciendo penas que podrían llegar hasta 20 años de prisión.
La iniciativa también contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, encargado de articular las áreas diplomáticas, económicas, jurídicas, de defensa e inteligencia, además de proteger infraestructuras críticas. Según trascendió, el proyecto introduce modificaciones a la Ley de Defensa Nacional N.º 23.554, habilitando a las Fuerzas Armadas a custodiar instalaciones estratégicas, regulando el uso de la fuerza sobre embarcaciones y estableciendo un régimen de derribo. Asimismo, incorpora restricciones a la influencia extranjera en procesos electorales, prohibiendo el financiamiento de campañas por parte de personas sin residencia permanente, y tipifica nuevos delitos vinculados a operaciones de inteligencia y campañas de desinformación.
En su comunicado, Milei convocó a la dirigencia política a otorgar “máxima prioridad y celeridad” al tratamiento del proyecto, instando a dejar de lado otras discusiones para avanzar en la defensa de la soberanía. “No podemos darle el lujo a quienes usurpan nuestro territorio de no trabajar juntos para la recuperación de nuestras Islas Malvinas que son y serán argentinas”, expresó el mandatario.
El debate parlamentario se prevé iniciar en la Cámara de Diputados entre fines de septiembre y principios de octubre, en un contexto donde la cuestión Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política y diplomática del país.
En definitiva, la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional representa un intento de dar un salto cualitativo en la estrategia argentina: endurecer las sanciones, ampliar el alcance legal y consolidar un sistema de seguridad integral que combine defensa, diplomacia y control interno. El desafío será lograr consensos en el Congreso y garantizar que la nueva normativa se convierta en una herramienta efectiva para proteger los intereses nacionales en el Atlántico Sur.
