El debate por los cambios en el esquema de alimentación escolar en Entre Ríos escaló a un nuevo nivel de confrontación política. Tras la carta abierta difundida por la diputada nacional Blanca Osuna, en la que cuestionó la decisión del gobernador Rogelio Frigerio de modificar el sistema de comedores, el oficialismo salió a responder con dureza.
El senador de Juntos por Entre Ríos, Gustavo Vergara, publicó una nota titulada “Con los chicos no se hace política, Osuna”, donde acusó a la legisladora de defender “nichos de corrupción” vinculados al esquema anterior. Según el oficialismo, la descentralización que regía durante dos décadas generó irregularidades, falta de control y desigualdad en la calidad de los alimentos que recibían los estudiantes.
La reforma impulsada por el Gobierno provincial centraliza la compra y distribución de alimentos, con el objetivo de garantizar trazabilidad, transparencia y homogeneidad en el servicio. Desde la oposición, sin embargo, se advierte que el nuevo modelo implica una privatización encubierta, al delegar la provisión en empresas adjudicatarias, y que la medida se implementa sin la debida consulta a las comunidades educativas.
El cruce entre Osuna y Vergara refleja una disputa más amplia: la tensión entre quienes defienden la continuidad de un esquema descentralizado —con fuerte participación de las escuelas en la administración de recursos— y quienes sostienen que ese modelo abrió la puerta a manejos discrecionales y falta de controles.
En el centro de la discusión están los chicos y su derecho a una alimentación escolar de calidad. Mientras el oficialismo insiste en que la reforma busca garantizar igualdad y transparencia, la oposición denuncia que se trata de un retroceso que desplaza al Estado en favor de intereses privados.
La polémica promete seguir creciendo en los próximos días, con presentaciones judiciales y reclamos de distintos sectores. Lo que está en juego no es solo un esquema administrativo, sino la definición de una política pública clave: cómo asegurar que cada niño en Entre Ríos reciba un desayuno y una merienda dignos, sin que la disputa política se convierta en un obstáculo para ese derecho básico.
