Después de 16 meses de gestión, el gobernador Rogelio Frigerio sigue promoviendo su lema de «funcionarios de fichas limpias», acompañado de promesas de transparencia e integridad. Sin embargo, la realidad parece estar marcada por obstáculos que relegan sus ideales al terreno de las promesas más que al de los hechos concretos.
Hoy, la presidenta del CONAF, Clarisa Sack, visitó La Paz por primera vez desde el inicio de la gestión, acompañada por un diputado. Muchos paceños esperaban que esta visita trajera claridad sobre las supuestas irregularidades que, según rumores, están guardadas bajo llave en las oficinas del CONAF. Incluso se mencionaban nombres resonantes, como el de un tal «Cacho Sergio Marta». Sin embargo, si estas pruebas existen, ¿por qué no han llegado a los tribunales? ¿Será que se están reservando para momentos más estratégicos, tal vez cerca de las elecciones?
Mientras tanto, los pasillos de los tribunales permanecen en silencio. No se presentó ningún expediente ni se abordaron los rumores sobre el basural, donde algunos decían que se encontrarían pruebas. Pensábamos que el compromiso y sensibilidad de Clarisa Sack serían suficientes para responder las dudas de los vecinos, pero no fue así. Como bien dijo una amiga, «son funcionarias de escritorio».
Entre tanto, surge otra paradoja: Meorelly, intentando adaptarse a las demandas de digitalización del gobernador Frigerio, compró un escritorio y una computadora. Sin embargo, desde Paraná cuestionaron duramente esta decisión, a pesar de que las computadoras disponibles están obsoletas, con sistemas operativos como Windows 7 que se tildan constantemente. Pareciera que el compromiso por modernizarse está presente, pero no acompañado del respaldo necesario.
Por otro lado, el diputado parece mirar hacia otro lado, repitiendo el discurso de «se está trabajando», pero sin resultados tangibles. Su historial sugiere que tiende a aprovechar el trabajo ajeno, como sucedió con el camino del ejido acceso sur, donde decía que él lo había hecho. Ahora menciona casos como el de Koeider y los contratos irregulares, pero no ha dado soluciones ante la supuesta malversación del CONAF en La Paz. ¿Qué entenderá él por «ficha limpia»? Parece un concepto adaptable y sujeto a conveniencia.
La ironía es evidente: un gobierno que promete transparencia pero que mantiene puertas cerradas. ¿Qué significa realmente «ficha limpia»? ¿Podrán los funcionarios seguir el mensaje del gobernador? A pesar de todo, muchos paceños conservan la esperanza de que la justicia llegue, aunque tarde. Mientras tanto, la transparencia sigue siendo un lujo que Entre Ríos parece no estar listo para alcanzar
.Sera el otro radical K
