En San Gustavo, la gestión conjunta comienza a mostrar resultados concretos. En el día de ayer, el intendente César Simino anunció la llegada de las dos primeras bateas de ripio, adquiridas gracias al trabajo articulado entre el Municipio, Estancia Santa Inés y Vialidad Provincial.
El aporte de este material marca un paso significativo en el objetivo de mejorar los caminos rurales, una demanda histórica de vecinos y productores que ven en la infraestructura vial la clave para garantizar la salida de la producción y el acceso a servicios básicos.
Simino agradeció especialmente al productor local Agustín García Mansilla, quien acompañó la iniciativa, y destacó el rol de Vialidad Provincial en el acarreo del material. “Cuando trabajamos juntos, los resultados llegan”, expresó el intendente, subrayando la importancia de la cooperación entre el Estado y el sector privado.
La llegada de las bateas no es solo un hecho administrativo: representa un alivio para las familias que transitan diariamente por caminos deteriorados y para los productores que necesitan sacar su producción en tiempo y forma. El ripio permitirá mejorar la transitabilidad, reducir costos logísticos y brindar mayor seguridad en el traslado de bienes y personas.
Este avance se inscribe en una política de gestión que busca dar respuestas concretas a las necesidades de la comunidad. La articulación con vecinos y productores se convierte en un modelo de trabajo que fortalece el tejido social y económico de San Gustavo.
La comunidad celebra este primer paso, consciente de que aún queda mucho por hacer. Pero la llegada de las bateas de ripio es una señal clara: cuando las voluntades se suman, los resultados empiezan a materializarse.
