La madrugada entrerriana volvió a teñirse de tragedia. Un brutal choque frontal entre dos camionetas en la Ruta 18 terminó con tres hermanos hospitalizados en Paraná: una adolescente de 14 años y sus hermanos de 11 y 10, derivados de urgencia al Hospital San Roque.
El impacto, ocurrido en un tramo clave de la ruta, expone nuevamente la fragilidad de nuestras carreteras y la necesidad de reforzar la seguridad vial. Más allá de las estadísticas, detrás de cada accidente hay nombres, edades, familias que atraviesan la angustia de lo inesperado.
Este episodio no es solo una noticia policial: es un llamado a la conciencia colectiva. La Ruta 18, que conecta historias y destinos, se convierte en escenario de dolor cuando la imprudencia o el descuido se cruzan con la velocidad.
