Este fin de semana, un camión que transportaba aceite de oliva volcó en Luján de Cuyo, sobre la Ruta 40. El vehículo, perteneciente a una empresa chilena con destino final en Brasil, quedó expuesto tras el accidente. Lo que debía ser un episodio de asistencia y prevención se transformó en un hecho lamentable: una joven influencer se grabó mientras saqueaba la carga, convirtiendo la tragedia en contenido para redes sociales.
El episodio desnuda una problemática más profunda: la banalización de la responsabilidad ciudadana y la exposición de actos ilegales como si fueran entretenimiento. El accidente de tránsito, que pudo haber tenido consecuencias graves, quedó eclipsado por la viralidad de un gesto que refleja desinterés por la ley y por la dignidad de quienes trabajan.
La sociedad enfrenta un desafío: no normalizar el saqueo ni la burla frente a la desgracia. La ruta es espacio de tránsito y de vida, no escenario para la impunidad.
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