Un hecho insólito, que ha generado revuelo en la provincia de Entre Ríos, involucra a Miguel Ángel Ramón Cena, viceintendente de la localidad de Conscripto Bernardi, en el departamento Federal. El funcionario público fue protagonista de un escandaloso incidente en la ciudad de Paraná, capital de la provincia, al evadir un control de tránsito en aparente estado de ebriedad.
El episodio ocurrió en la rotonda del Pescador, en la zona de Puerto Sánchez, conocida por ser el escenario de la tradicional Fiesta de la Empanada de Pescado de Río. Este evento anual atrae a cientos de turistas y vecinos, quienes no pudieron evitar ser testigos de lo que se convertiría en un episodio digno de titulares.
Según se informó, el viceintendente conducía un Toyota Corolla blanco cuando fue detenido en un control de tránsito llevado a cabo por inspectores de la Municipalidad de Paraná. Durante el procedimiento de rutina, el conductor entregó su carnet de conducir como corresponde. Sin embargo, los inspectores notaron un fuerte aliento etílico, lo que levantó sospechas sobre su estado. Acto seguido, se le solicitó que estacionara el vehículo junto a la vereda para realizar los procedimientos habituales, incluyendo una prueba de alcoholemia.
Lo inesperado ocurrió cuando, en lugar de acatar las indicaciones, Cena decidió emprender la fuga. De manera abrupta, aceleró el vehículo dejando su carnet de conducir en manos de los inspectores, quienes quedaron perplejos ante la situación. En el automóvil viajaban también una mujer y un niño, quienes presenciaron la huida. Durante la evasión, el vehículo estuvo a punto de atropellar a los inspectores, lo que intensificó aún más la gravedad del incidente.
A pesar de la sorpresa inicial, los inspectores lograron identificar plenamente al conductor gracias al carnet de conducir abandonado. De inmediato, las autoridades locales comenzaron la búsqueda del vehículo y del responsable. Se confirmó posteriormente que se trataba de Miguel Ángel Ramón Cena, viceintendente de Conscripto Bernardi, un pequeño municipio del interior de la provincia de Entre Ríos.
El hecho ha causado gran repercusión, no solo en Paraná, sino en toda la provincia, debido a la insólita conducta de un funcionario público en ejercicio de su cargo. Testigos del incidente expresaron su indignación, señalando que el comportamiento del viceintendente es inaceptable, más aún cuando pone en peligro la vida de terceros.
Las autoridades pertinentes ya han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido. Se espera que Miguel Ángel Ramón Cena sea citado a declarar y enfrente las consecuencias legales de sus acciones, que incluyen la violación a normativas de tránsito, conducción en estado de ebriedad y evasión de la autoridad.
Este episodio pone en evidencia la importancia de la responsabilidad y el ejemplo que deben dar los funcionarios públicos, particularmente en eventos que congregan a la comunidad. La Fiesta de la Empanada de Pescado de Río, conocida por su ambiente familiar y festivo, quedó opacada por lo que podría considerarse una de las situaciones más bochornosas protagonizadas por un representante del gobierno local.

