El Consejo General de Educación anunció que el próximo lunes no habrá clases en el turno mañana. ¿La razón? Garantizar condiciones de higiene y seguridad tras la jornada electoral del domingo. Porque después de elegir diputados y senadores, hay que limpiar las urnas, las aulas y —si queda tiempo— las conciencias.
Mientras los votos se cuentan y los pactos se reordenan, los chicos descansan. El turno tarde y noche queda a criterio de cada escuela, como si la democracia también tuviera horario flexible. En Entre Ríos, el lunes será feriado escolar parcial, pero no por efeméride: por protocolo. Porque en este país, hasta el regreso a clases depende de cómo se votó el día anterior.
Y así, entre boletas, escobas y decisiones descentralizadas, el sistema educativo se adapta al calendario político. El aula espera. El recreo se extiende. Y la democracia, como siempre, deja huellas que hay que barrer antes de volver a enseñar.
