La Cámara de Supermercados Mayoristas (CASMA) ha tomado una postura firme frente a los recientes intentos de ajuste de precios por parte de proveedores. En un comunicado emitido este domingo, la entidad anunció que no aceptará listas de precios que contengan «aumentos injustificados», una medida que busca proteger la capacidad de compra de los consumidores y garantizar el acceso a productos de calidad a precios competitivos.
La decisión surge en un contexto económico complejo, marcado por la salida del cepo cambiario y la implementación de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Empresas como Unilever, Molinos y SC Johnson habían presentado listas con incrementos de hasta un 12%, pero tras las críticas del sector mayorista y del Gobierno, algunas dieron marcha atrás.
Jean Poccard, presidente de CASMA, destacó que la colaboración y el diálogo con la industria proveedora son esenciales para encontrar soluciones sostenibles que beneficien a todos. «Estamos convencidos de que es posible alcanzar un equilibrio que permita el desarrollo del consumo masivo y proteger, a su vez, el bolsillo de los ciudadanos», afirmó.
La medida ha sido celebrada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien elogió la gestión de los supermercados mayoristas al rechazar los aumentos especulativos. Sin embargo, se espera que la tensión por los precios continúe en las próximas semanas, mientras el Gobierno trabaja para estabilizar el mercado.
Con esta postura, CASMA reafirma su compromiso con el abastecimiento normal y la oferta diversificada de productos, asegurando que los consumidores puedan acceder a bienes esenciales sin enfrentar incrementos desmedidos. Este movimiento marca un precedente en la lucha contra la inflación y refuerza la importancia de la responsabilidad empresarial en tiempos de incertidumbre económica.
